IVA y Recargo de Equivalencia: Lo Que Debe Saber un Comercio al Comprar al Por Mayor
8/24/2026
Si alguna vez has recibido una factura de un mayorista y te has preguntado por qué la línea de impuestos no coincidía con lo que esperabas, la respuesta suele estar en una figura muy concreta de la normativa fiscal española: el recargo de equivalencia. No es opcional ni negociable, depende por completo de cómo esté constituido tu negocio legalmente, y no saber cuál te corresponde puede significar pagar una cantidad incorrecta, o que un proveedor te facture mal.
Toda compra al por mayor en España lleva IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido); el 21% es el tipo general que se aplica a la mayoría de la ropa. Si tu negocio es una sociedad (por ejemplo, una S.L.), normalmente esa es toda la historia: pagas el 21% de IVA sobre el precio mayorista, y lo recuperas después de la forma habitual para cualquier empresa dada de alta en el IVA.
Si no eres una sociedad sino un autónomo que lleva una tienda, un puesto de mercado o un pequeño negocio minorista como persona física, normalmente se aplica un régimen distinto: el recargo de equivalencia. Bajo este régimen, el proveedor te cobra el IVA habitual más un recargo adicional (5,2% sobre el tipo general del 21%) en el momento mismo de la compra mayorista. A cambio, quedas exento de presentar liquidaciones periódicas de IVA por esa mercancía cuando la revendas: el impuesto se cobra de forma anticipada a través de tu proveedor.
El régimen existe específicamente para pequeños minoristas que compran productos ya terminados y los revenden sin transformarlos, exactamente la situación de la mayoría de boutiques, tiendas online y puestos de mercado. Su objetivo es simplificar las cosas para el pequeño empresario, no complicarlas, aunque ese porcentaje extra en una factura pueda resultar confuso la primera vez que lo ves.
En la práctica, esto significa que un proveedor mayorista necesita saber en qué categoría estás antes de facturarte correctamente: una sociedad y un autónomo que compran el mismo producto deberían ver dos totales distintos en su factura. Un proveedor que cobra a todo el mundo el mismo tipo fijo, sin distinguir el tipo de comprador, o no entiende el régimen o no lo está aplicando correctamente, algo que merece la pena preguntar directamente antes de hacer un pedido grande.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal: tu situación concreta, especialmente si estás dado de alta bajo otro régimen o operas entre distintas comunidades autónomas, merece confirmarse con tu propio gestor o asesor fiscal. En Lumina Studio, preguntamos a cada solicitante si compra como sociedad o como particular precisamente para poder facturar correctamente desde el primer pedido, y cada compra incluye una factura real con el desglose correcto, no un simple recibo.